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Trayectoria
Durante mi carrera en artes plásticas y danza contemporánea descubrí los placeres de la comida natural. No como una receta o antídoto para alguna enfermedad, sino como la mayor expresión de todo lo que es la vida y el arte.
Un gradual proceso de variada experimentación me llevó hasta el Natural Gourmet Institute for Health & Culinary Arts, de donde soy egresada. Esta institución, fundada por Annemarie Colbin Ph.D., ofrece una certificación profesional especializada en el arte culinario natural y vegetariano, a la vez que explora toda la gama de acercamientos antiguos y modernos a la nutrición.
Luego de trabajar en varios restaurantes de Nueva York que están definiendo un nuevo estándar del buen comer, basado en la revelación de que el sabor superior surge del respeto a la sabiduría tradicional, y del contacto íntimo con la tierra y los que la trabajan, regresé a Puerto Rico para fundar mi propio restaurante llamado "ASIQUESI... fonda natural," en Cabo Rojo. Me pareció que si en Nueva York estos conceptos podían ser tan altamente valorados, estudiados y aplicados, estos mismos conceptos de vida sustentable se podrían desarrollar facilmente en Puerto Rico... por razones aparentemente obvias- existe en la isla una abundancia de espacios verdes.
En ASIQUESI tuve la oportunidad única de aplicar esta nueva revelación de las grandes urbes a un lugar en el planeta donde todavía existe algún contacto ininterrumpido con la agricultura y la cocina tradicional, pero donde falta cada vez más el aprecio a ello.
ASIQUESI fue un lugar sin pretensiones pero con una filosofía culinaria clara y sin atajos, que se saboreaba en cada preparación. Dentro de un modelo de fonda caribeña, durante dos años y medio utilizamos los mejores ingredientes de nuestros agricultores locales para servir un menú verdaderamente artesanal, que variaba diariamente, tejiendo las cocinas del mundo entero alrededor de aquello que las une a todas y cada una de ellas- el instinto hacia la salud, el amor a la naturaleza y el deseo de compartir la alegría y el placer. Los sobre 100 platos desarrollados durante este periodo fueron en su mayoría improvisaciones inspiradas en las frutas y vegetales de la temporada. Fue también un espacio donde se llevaron a cabo otras actividades como: clases de cocina, charlas educativas, presentaciones de libros, noches de cine, etc.
Pero más que nada ASIQUESI fue una gran labor educativa, que logró un cambio profundo en muchos de nuestros comensales y sobre todo en mí. Durante esos años aprendí realmente como el alimento puede ser un poderoso sanador, para el cuerpo, la mente y para la comunidad. En nuestra fonda conocí a personas viviendo con dogmas y confusiones sobre la salud que no les permiten disfrutar de su comida, otras sufriendo aflicciones crónicas sin saber como les está afectando su alimento, y otras más que entienden la importancia o simplemente les encanta comer sabroso, pero no conocen los secretitos simples que les permitirían hacerlo todos los días... y económicamente.
Pude apreciar como estas personas se llenaban de entusiasmo y lograban cambios duraderos en su estilo de vida luego de algunas conversaciones en las que aclarabamos algunos fundamentos básicos, compartíamos recetas y descubríamos ingredientes nuevos. Poco a poco todos se enamoraban nuevamente de la cocina.
Son estas lecciones, ya maduritas para la cosecha, las que hoy quiero compartir con ustedes de una manera más íntima, a través de las siguientes clases y talleres. Todos están invitados. Espero conocerlos pronto.
-Verónica E. Rodríguez Ojeda |